¿La Capilla Sixtina del siglo XXI?

1.400 metros cuadrados, 35.000 kilos de pintura, 2 años de trabajo y 20 millones de euros han dado como resultado la nueva cúpula de la denominada Sala de los Derechos Humanos y de la Alianza de Civilizaciones, en la sede de la ONU (Ginebra). Bajo las órdenes del artista mallorquín Miquel Barceló, un ejército de 20 personas han trabajado diariamente para conseguir, en palabras de su autor, “un mar invertido en perpetuo movimiento o una cueva”.

Dejando a un lado la polémica de que parte de la obra ha sido pagada con Fondos de Ayuda para el Desarrollo, o de si el dinero destinado para decorar la sede de una organización que pretende la mejora del mundo podría tener otros destinos más “urgentes”, no deja de ser una obra de gran belleza. Esperamos, al menos, poder visitarla cuando vayamos de viaje por la ciudad. Hasta entonces, la polémica está servida.

Fotografía de Agustí Torres extraída de la web de Miquel Barceló.


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