Una de las razones por las que siempre conviene estar informados sobre los destinos que queremos visitar es cuál es la situación del tipo de cambio. Lugares que eran muy económicos pueden pasar, en pocos años, al otro extremo, y volverse realmente caros, debido a que la relación entre la moneda local y el dólar es muy volátil. Y eso hoy aparece como más verdadero que nunca; la crisis económica que se da hoy en buena parte del mundo hará más inestable que nunca el tema del tipo de cambio en muchas naciones.
Fuente: Blog de ViajesUna de las razones por las que siempre conviene estar informados sobre los destinos que queremos visitar es cuál es la situación del tipo de cambio. Lugares que eran muy económicos pueden pasar, en pocos años, al otro extremo, y volverse realmente caros, debido a que la relación entre la moneda local y el dólar es muy volátil. Y eso hoy aparece como más verdadero que nunca; la crisis económica que se da hoy en buena parte del mundo hará más inestable que nunca el tema del tipo de cambio en muchas naciones.
Fuente: Blog de ViajesApenas escuchan el sonido de los blindados, los niños salen corriendo a la carretera. Poco les importan las nubes de tierra que se levantan al paso de los vehículos, que les cubren el rostro, los brazos, que los cincelan como sombras, como meras siluetas, bajo el sol que cae a plomo en el bochorno del verano de Afganistán.
.jpg)
Los soldados les han puesto nombre. Los llaman “los niños del polvo”. En cada una de las misiones diurnas en la que he salido con ellos del cuartel del valle de Tagab, los hemos encontrado, allí, junto a la ruta, levantando los brazos, pidiendo un regalo, una limosna.
Fuente: VIAJE A LA GUERRASolemos ver a las minas antipersona como un conjunto uniforme, pero lo cierto es que se presentan y actúan de formas muy distintas, dependiendo del modelo y del procedimiento según el cual son activadas.
.jpg)
El abanico de variedades resulta vasto y complejo. Toda una muestra de la creatividad humana, de su maravillosa capacidad para superarse en la gestación, como suele suceder tan a menudo, de objetos perversos.
Fuente: VIAJE A LA GUERRAAfganistán es uno de los países con mayor número de minas antipersona del mundo. Desde el arribo de las fuerzas soviéticas en 1979, se han plantado de forma sistemática en todo el territorio. Inclusive hoy, los talibán las siguen usando para causar bajas entre las fueras de la OTAN.
El Programa de Acción de Minas en Afganistán (MAPA), estima que el 15% de la población, cuatro millones de personas, vive en unas dos mil comunidades en las que se encuentran minas. Un área aproximada de 700 millones de metros cuadrados.
.jpg)
Vivió en Kabul bajo el gobierno pro soviético de Najibullah. Sufrió el arribo de los muyahaidines en 1992 y la guerra civil que destruyó la ciudad. Tiempos aquellos en los que, a pesar de las bombas y la parcelación de la urbe en infinitos puestos de control, salía a diario a buscar heridos.
.jpg)
Y luego, en 1996, cuando los acólitos el Mulá Omar lograron hacerse con el poder, siguió allí. “Tuvimos que separar a los hombres de las mujeres, pero pudimos continuar con nuestro trabajo a pesar de los talibán. Eran tiempos oscuros, tristes, donde parecía que la vida era en blanco y negro”, afirma.
Fuente: VIAJE A LA GUERRASi hay un factor que marca la superioridad de las fuerzas de EEUU sobre los talibán en Afganistán es la capacidad de realizar ataques aéreos. Durante los diez días que he estado junto a las tropas estadounidenses en la provincia de Kapisa, he sido testigo de cómo recurren a los bombardeos de los aviones A10, al fuego de los helicópteros Apache, cuando se ven amenazados por los integristas.

Es uno de los aspectos más perturbadores de la base de EEUU en el valle de Tagab, y seguramente de todas los FOB (Forward Operating Base) que tiene instaladas en la geografía afgana: el hecho de que son la última ramificación del sistema mundial de detención, traslado y, en probados casos como Abu Ghraib o Bagram, tortura, que la administración Bush ha montado a nivel planetario en su supuesta lucha contra el terror.
Un complejo laberinto de cárceles y vuelos secretos que viola la Convención de Ginebra, y que va desde la isla Diego García hasta la infame cárcel de Guantánamo.
Fuente: VIAJE A LA GUERRALas motivaciones de los soldados de EEUU para estar en Afganistán son de lo más variadas: desde la voluntad de salir de zonas marginales y pueblos postergados de la América profunda, pasando por el deseo de hacer carrera militar, de vivir aventuras y viajar al extranjero, hasta la necesidad de conseguir el dinero para una beca de estudios, para ayudar a sus familias o para comenzar un negocio.
El cabo López, de 22 años, se sumó a las Fuerzas Armadas porque parecían ofrecerle la posibilidad de un nuevo comienzo en la vida.
Fuente: VIAJE A LA GUERRADespués de las misiones, en la barraca 25 se da una curiosa cacofonía: el rugido de los morteros, que estremece el techo y las paredes, que sacude la noche, se mezcla con el sonido los disparos que sale de la televisión. La guerra exterior, tangible, real, se encuentra con la que simula la Play Station a través del juego Call of Duty.
.jpg)
No importa que hayan pasado buena parte del día pegando tiros de verdad, cuando vuelven a la barraca, los jóvenes que integran el tercer pelotón de la compañía cogen los comandos y se ponen a jugar.
Fuente: VIAJE A LA GUERRAFinalmente ha tenido lugar el atentado que las autoridades llevaban semanas esperando y tratando de evitar. Ha sucedido hoy, a las ocho y media de las mañana, en las proximidades del Ministerio del Interior y de la embajada India (una de las zonas que se supondría más segura en la ciudad). Se ha llevado por delante la vida de al menos 44 personas, según informa al Jazeera.

El viaje tiene algo de pesadilla dolorosa, interminable, digna de Ferdinand Celine. Los soldados aguatan como pueden las sacudidas del vehículo blindado MRAP al tiempo en que sus cascos se golpean entre sí, contra las paredes. Por el hueco que hay en el techo, y que emplea el encargado de disparar la ametralladora, se cuelan nubes de polvo.
Todo en la más absoluta oscuridad, destinada a no llamar la atención del enemigo, que hace que vean de dónde se toman, no sepan bien qué se ha caído o en qué lugar.
.jpg)
La base Kutschbach da la impresión de ser una suerte de fortín del Lejano Oeste, de avanzadilla militar en medio de un territorio hostil. No sólo por los ataques de los talibán con proyectiles, sino por las bombas, los lanzamisiles RPG y los AK47 que esperan a los soldados cuando salen un sus misiones.
Aquí todo parece responder a un acrónimo. Inclusive este cuartel militar, situado en el valle de Tagab, es lo que se conoce como FOB (Forward Operating Base). Creado hace un año, lo han rebautizado con el nombre del sargento Patrick Kutschbach, de las Fuerzas Especiales, que murió el pasado noviembre.
Fuente: VIAJE A LA GUERRAOperación destinada a ganarse “los corazones y las mentes de los afganos”. Al tercer pelotón de la base le toca esta semana la labor de patrullar la zona. Sus integrantes, en su mayoría jóvenes que no superan los 24 años, se preparan. Cargan las armas en los humvees, coordinan las frecuencias de las radios. El sargento da las instrucciones. Comenta que hay amenaza de atentado suicida.
Seis vehículos blindados se detienen frente a un pueblo próximo a la base. Desde allí los soldados caminan. Es un pueblo colorido, con su gran bazar, su mercado de camellos, y al mismo tiempo miserable, ausente de luz, de agua corriente, como buena parte de Afganistán, anclado en la Edad Media.
Fuente: VIAJE A LA GUERRAEl sonido de los morteros estremece las paredes, sacude el techo y nos mantiene en vela buena parte de la noche.
En la cama de arriba de la barraca que me ha tocado en suerte, una leyenda escrita por un soldado, quizás en relación con esta vigilia perpetua, quizás no : “Bajo el sol, cada día va y viene, la vida es una larga sobredosis. Ozzy y Black Sabbath”.

La base en la que estoy “empotrado”, situada en el medio del valle de Tagab, se ha convertido en el blanco de los talibán desde hace algunos meses. Cuando cae el sol se dedican a disparar desde las magníficas montañas que nos rodean.
Fuente: VIAJE A LA GUERRA