En las últimas semanas, los medios hablan todo el tiempo de paquetes de ayuda por parte del Estado a empresas privadas; o sobre planes para reactivar el consumo; o sobre los problemas económicos que vienen para 2009. Tantas expectativas poco positivas sobre los próximos meses ya está teniendo su impacto sobre el mercado de viajes, en particular el corporativo, como analizan en una nota que publica USA Today.
Fuente: Blog de ViajesEn las últimas semanas, los medios hablan todo el tiempo de paquetes de ayuda por parte del Estado a empresas privadas; o sobre planes para reactivar el consumo; o sobre los problemas económicos que vienen para 2009. Tantas expectativas poco positivas sobre los próximos meses ya está teniendo su impacto sobre el mercado de viajes, en particular el corporativo, como analizan en una nota que publica USA Today.
Fuente: Blog de Viajes
En una época como la actual, con una monumental crisis económica socavando nuestra credibilidad en el estado de bienestar y el sistema económico que lo sustenta, no es extraño que se hayan dejado atrás ciertos complejos burgueses como el de consumir barato, y se haya consolidado una forma de producir y consumir cuya esencia resumen dos palabras: bajo coste.
Un par de meses atrás, escribí una entrada sobre la llegada de Starbucks a Buenos Aires, y señalé mis críticas a algunas posturas que entendían que esta cadena estadounidense podía amenazar a los cafés locales. En algunos casos, simplemente importaban sin más los argumentos del No Logo de Naomi Klein y los traían sin más al sur. Ahora, leo en el Blog de Sao Paulo sobre la competencia que se está dando en el mercado paulista en el posicionamiento en el segmento más caro. Allí compiten, por un lado, Starbucks, y por otro, una cadena que tiene un producto “delicatessen” estrella: el alfajor. Sí, es Havanna.
Un par de meses atrás, escribí una entrada sobre la llegada de Starbucks a Buenos Aires, y señalé mis críticas a algunas posturas que entendían que esta cadena estadounidense podía amenazar a los cafés locales. En algunos casos, simplemente importaban sin más los argumentos del No Logo de Naomi Klein y los traían sin más al sur. Ahora, leo en el Blog de Sao Paulo sobre la competencia que se está dando en el mercado paulista en el posicionamiento en el segmento más caro. Allí compiten, por un lado, Starbucks, y por otro, una cadena que tiene un producto “delicatessen” estrella: el alfajor. Sí, es Havanna.
Fuente: Blog de Viajes