Eso es lo que propone este curiosísimo vídeo, realizado por un hombre que estuvo 16 años de su vida tomándose dos fotos diarias, mientras rotaba su cabeza en sincronía con el movimiento de la tierra alrededor del sol. El resultado dura dos minutos y le deja a uno bastante perplejo y con ganas de hacer muchas cosas, porque el tiempo pasa volando. ¡¡A viajar, a viajar, que la vida son dos minutos!! Click here to view the embedded video. Si os interesa, aquí tenéis más información sobre esta y otras iniciativas de tan singular personaje.
Noticia original